Comunicado 30M2021

Sindicato de trabajadoras del hogar y de los cuidados Sindillar Sindihogar

El día de las trabajadoras del hogar y del cuidado se nos presenta como una oportunidad para nuevamente denunciar los maltratos institucionales y sociales, reivindicar nuestros derechos como personas trabajadoras y reiterar nuestra decisión política de cuidar y celebrar la vida.

Dicen que somos 600 mil trabajadoras del hogar y de los cuidados, y que al menos 200 mil estamos trabajando en la economía sumergida. Pero nosotras decimos que somos muchas más. De poco valen las estadísticas que intentan calcular nuestra presencia en el territorio en un contexto de negación sistemática de nuestra existencia y del esencial trabajo que prestamos a la población. Por eso decimos: ¡Somos muchas más! 

Nosotras, las no reconocidas, las olvidadas y menospreciadas, las mal pagadas, las sin nombre, las relegadas al último peldaño social; nosotras, las trabajadoras de hogar, las mujeres, las migradas, las sin papeles; nosotras, hoy, somos quienes cuidamos los hogares y la población dependiente, somos quienes ponemos nuestro cuerpo para sostener lo que una sociedad ciega ante la vulnerabilidad de la vida,  excluye sin pudor de su agenda política. Nosotras, en este día, alzamos la voz para reivindicar nuestro trabajo como esencial e impostergable.

Hace años que, como colectivo mayormente migrante, venimos luchando en contra de una ley de extranjería racista, misógina, colonial y esclavista. Hace años que luchamos por permisos de residencia y trabajo para poder circular libremente en el territorio. Exigimos el derecho al derecho al padrón, inclusión en el régimen general de la seguridad social, jubilación digna, para poder sostener una existencia decente.

Esta crisis estructural, agravada por la coyuntura pandémica, ha visibilizado que la labor de las personas migrantes es imprescindible para este país y para la comunidad europea; porque nos obliga a darnos cuenta de la interdependencia de nuestra especie más allá de nuestros sesgos racistas. Nuevamente el capital atentando contra la vida y nosotras intentando sostenerla.

Denunciamos los procesos de expulsión a los que se han visto sometidas nuestras compañeras al momento de denunciar violencia en sus lugares de trabajo, que vienen a ser las casas/hogares de sus empleadores/empleadoras. Estas situaciones son intolerables y deben ser de una vez por todas exterminadas de las prácticas regulares que vivimos.  Se deben poner administraciones e instituciones que velen por nuestros derechos, no que nos pongan en duda  y nos hagan revivir estas situaciones, acrecentando las violencias. Demandamos la facilitación de intérpretes en todos los idiomas y especialistas interculturales, porque somos mujeres diversas y nuestras diferencias deben ser tenidas en cuenta.

Las trabajadoras del hogar y del cuidado seguimos sin tener una normativa que nos permita evitar los abusos que se cometen en nuestros cuerpos y en nuestras vidas. Se nos sigue desvalorizando como trabajadoras, dando lugar a todo tipo de atropellos sociales por estar huérfanas de cualquier protección por parte de un estado discriminador.

Con la pandemia ha aparecido con toda su crudeza la precariedad del empleo de hogar. Miles de trabajadoras hemos sufrido despidos, hemos visto fallecer a las personas que cuidamos, y nos encontramos ahora sin prestación por desempleo porque no tenemos derecho a percibirla. La protección de nuestra salud laboral ha sido despreciada, como lo era antes de la pandemia sin incluirnos en la ley de riesgos laborales; no nos han dado indicaciones ni medios para protegernos. En las bajas debido al aislamiento o al contagio hemos cobrado menos de lo que nos corresponde, porque seguimos sin cotizar por salarios reales, y todavía no ha tenido lugar una regularización general de las bases de cotización.

 

Reivindicamos que cuidar no es solo administrar medicamentos, sino múltiples tipos de  apoyo: emocional, psico-social, médico y físico/corporal que desarrolla el vínculo que generamos  con las personas cuidadas; demostrando una vez más que nuestro trabajo es imprescindible para sostener al conjunto de la sociedad. Este trabajo lo realizamos en condiciones precarias, más profundas que la monetaria sintiendo cada día el peso psicológico de cuidar y no ser cuidada.

Recordamos que no somos meros cuerpos al servicio de otros, es nuestra responsabilidad revertir las lógicas del capitalismo utilitaristas, de usar y tirar.  Los cuidados deben ser recíprocos, debemos luchar y reivindicar el derecho universal de cuidados dignos.

 

Denunciamos la falta de voluntad política de sucesivos gobiernos, que no han hecho nada para paliar las condiciones precarias a las que nos somete el Estado Español y la normativa vigente. 

Nada de lo que pedimos es nuevo, es lo que venimos reivindicando hace 10 años como sindicato  de trabajadoras del hogar y los cuidados Sindihogar/Sindillar. 

El actual gobierno, como los anteriores, considera que no hay prisa para controlar, ni mejorar las condiciones de trabajo. Seguimos sin derechos, sin información adecuada para los empleadores, y sin ninguna intención de regularizar la situación administrativa de quienes estamos a día de hoy resolviendo el problema de la dependencia, casa por casa, de manera privada y no reconocida, cubriendo necesidades de cuidado para las que no se presenta otra salida.

 

Reivindicamos la necesidad urgente de auto-organizarnos en todos los  espacios; politizar las cocinas, las casas, nuestros lugares de trabajo, reconocernos sujetas políticas. Por esto actuamos como sindicato independiente de trabajadoras del hogar y de los cuidados en trabajo asambleario y auto-organizado como vía para incidir en políticas que afecten nuestras vidas de manera positiva. Sin embargo, creemos que este trabajo político para mejorar las condiciones de vida y trabajo no debería ser relegado a nuestra total responsabilidad. Por esto exigimos que el gobierno escuche nuestras demandas y recordamos el derecho de auto-representarnos.

¡Tenemos derecho a vidas dignas, que merecen la alegría ser vividas!

Manifiesto 8M:

Sindicato de trabajadoras del hogar y de los cuidados Sindillar Sindihogar

Nuevamente en este 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, las trabajadoras del hogar y de los cuidados nos hacemos oír con voz alta y clara sobre nuestras condiciones y derechos negados.

Como sindicato de mujeres trabajadoras, principalmente migrantes, ponemos nuestros cuerpos como expertas de las condiciones que nos atraviesan para denunciar y reivindicar la serie de injusticias, discriminaciones y violencias que vivimos como colectivo.

Estamos aquí para demandar nuestra integración total e inmediata en el Régimen General de la Seguridad Social, para que sean reconocidos todos nuestros derechos como trabajadoras. Exigimos el derecho a la prestación por desempleo, a cotizar por salario reales y la eliminación del despido por desistimiento del empleador. Exigimos a la Seguridad Social la actualización general y sin excepciones de nuestras remuneraciones y cotizaciones. Exigimos al Estado y a las familias el respeto de los descansos diarios y semanales, de las vacaciones anuales y del salario que corresponde por las horas efectivamente trabajadas y las horas de presencia, con independencia de nuestra situación administrativa. Exigimos la inclusión en igualdad de condiciones en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. ¡Basta de jornadas inhumanas de trabajo, basta de explotación! ¡Denunciamos la subcontratación y exigimos la eliminación de las empresas que lucran con nuestro trabajo!

Hoy, más que nunca, se necesita sacar el sector de los cuidados del ámbito privado. Basta de enriquecerse con los cuidados pagándonos sueldos precarios y negándonos una reciprocidad que nos traiga bienestar, obligándonos a ser meros cuerpos al servicio de otros. Denunciamos este modelo que glorifica al capital y degrada la vida. Reivindicamos una lógica público/estatal de los cuidados, apostando por la organización comunitaria.

Porque para muchos hogares españoles y catalanes somos imprescindibles. Porque nuestro quehacer permite el desarrollo profesional de muchas madres y padres que confían en nosotras parte del cuidado y crianza de sus niñas y niños. Porque en nuestras manos está la atención de ancianas y ancianos con requerimientos de higiene, medicación y contención oportuna. Porque durante la pandemia por COVID, como mujeres organizadas, hemos sido las primeras en capacitarnos y responder de manera impecable a las exigencias sanitarias. Decimos basta ya. ¡Vamos a la huelga!

Hemos llamado a esta huelga general de los cuidados porque somos parte esencial de la cadena que permite un vivir digno para todas y todos. Cada vez que el Estado nos niega y vulnera, también afecta en sus derechos a millones de hogares que requieren de nuestra labor.

Históricamente, al tratarse de trabajos realizados dentro de la intimidad del hogar, los cuidados han estado a cargo de nosotras, quienes nunca hemos sido retribuidas o, en caso de serlo, hemos estado muy mal pagadas. Actualmente, en España y en Europa somos mayormente mujeres migrantes quienes asumimos esta labor como consecuencia de las desigualdades estructurales entre el norte y el sur global. Nuestra presencia en el sector demuestra la gran limitación de los países ricos para cubrir sus propias falencias. Estamos cargando en nuestras espaldas el peso de una sociedad que no atiende las demandas de la (inter)dependencia, que posiciona la vida en los márgenes del sistema. Por ello decimos alto y claro: ¡Basta ya de abusos!

Denunciamos que la ley de extranjería mata gente cada día: según diversas estimaciones, hay entre 600 mil y un millón de personas migrantes que no podemos alcanzar el rango de derechos que nos corresponde en cuanto seres humanxs. Estamos atrapadas en un verdadero sistema de apartheid social. La normativa sobre extranjería nos impone condiciones inasequibles para ser consideradas sujetas de derecho. Por esta razón, todas estas personas nos mantenemos en la economía sumergida, sin papeles y con un temor constante a ser expulsadas del territorio.

Denunciamos los procesos de expulsión a los que se han visto sometidas nuestras compañeras al momento de denunciar todo tipo de abusos en sus lugares de trabajo. Estas situaciones intolerables afectan principalmente a las compañeras internas y deben ser, de una vez por todas, exterminadas. Exigimos que no se nos ponga en duda, porque nuestra palabra vale. Exigimos el reconocimiento legal de los abusos y las agresiones físicas y sexuales en el lugar de trabajo como violencia de género, y que se nos garantice que al momento de denunciar no se nos abrirá un expediente sancionador por no contar con papeles. 

Exigimos la derogación de la Ley de Extranjería por la violencia institucional y machista, por sus disposiciones racistas y patriarcales que nos violentan y nos criminalizan como mujeres migrantes. Demandamos la facilitación de intérpretes en todos los idiomas y especialistas interculturales, porque somos mujeres diversas y nuestras diferencias deben ser tenidas en cuenta. 

Exigimos el cierre inmediato de los CIEs que, en el caso de Cataluña, al no contar con un módulo de mujeres, ordena el internamiento en Valencia, dejando a muchas compañeras en completa desprotección, sin redes de apoyo ni derecho a defensa. Denunciamos las devoluciones en caliente, avaladas por la sentencia de Estrasburgo, y apelamos al reconocimiento del estatus de refugiadas y asiladas.

Hemos cruzado mares en busca de un mejor vivir y huyendo de la miseria que el expolio colonial ha provocado en nuestra tierra de origen. Somos mujeres valientes, inquietas y colectivas, que aportamos y enriquecemos el tejido social desde nuestros saberes y experiencias.

Nuestra lucha es feminista, antirracista y anticapitalista. Y nuestro sur apunta a un mundo distinto y mejor, donde todas y todos tengamos la posibilidad real de vivir una vida digna. ¡No descansaremos hasta conseguirlo!

¡Huelga general de los cuidados, ahora! 

¡SINDIHOGAR / SINDILLAR, PRESENTE! 

Barcelona, 8 de marzo 2021

Día Internacional de las Mujeres

20 ANIVERSARIO DE LOS ENCIERROS EN LAS IGLESIAS DE BARCELONA

Hoy hace 20 años las distintas comunidades de inmigrante junto a Papeles para Todos y Todas emprendimos una acción contra el estado español: Exigirle la no deportación de las personas sin papeles que vivían en el estado español antes del 23/01/2001.

15 días de Huelga de hambre y 47 días de lucha y encierro en 10 iglesias de Barcelona y Cornellá, no estábamos solos también habían encierros en otras partes de España, quienes empezaron fueron los y las ecuatorianas cuando murieron muchas personas de Ecuador al ir a trabajar en precarias condiciones; la Coordinadora de Inmigrantes dirigió esa lucha con un objetivo claro de obtener los papeles y eliminar las expulsiones que proponía la reforma en la ley de extranjería 4/2000 con mayoría absoluta en el gobierno.

Se firmó un acuerdo entre los inmigrantes encerrados y la Subdelegación de Gobierno de Barcelona. El significado de ese acuerdo que se vino a denominar Pacto del Pi que recogía todas las demandas de los encerrados y encerradas, por primera vez en la historia se iba a utilizar las figuras del arraigo social, el arraigo laboral, el derecho a las mujeres de denunciar la violencia machista y otros; gracias a nuestro equipo de abogados: Antonia Moyano, Elvira Posada y Pep Manté. La Garantía de los encierros personificada en la figura de Arcadi Oliveres como Presidente de Justicia y Paz, llevó a termino esos acuerdos, realizando un seguimiento de la lista de los encerrados, buscando formas legales para solucionar los problemas de órdenes de expulsión que tenían muchas personas y de igual manera aquellas que tenían problemas judiciales. Ninguna persona se quedó atrás, alcanzamos nuestro objetivo de tener papeles para todos y Todas; el ministro Mariano Rajoy extendió la dotación de los papeles a todo el Estado español, basados en los acuerdos de Barcelona. No hubo “papeles solo para los encerrados” aunque si ha habido una justa prioridad para estos que fueron quienes con su enorme lucha y sacrificio iniciaron este camino; hubo para todos y todas las personas migrantes estaban en España antes del 23 de enero, un indiscutible avance en la lucha antiracista. 

El triunfo de los Encierros se concretó gracias a la solidaridad de catalanes y españoles; a las alianzas que forjamos con organizaciones, entidades, con estudiantes y profesores de diversas universidades. Las voluntarias y voluntarios en cada una de las iglesias que se auto-organizaron, que crearon sus propias estructuras para dar atención, realizar seguimiento a los encerrados y encerradas; alianza que permitió el sostenimiento de los encierros, con voluntad férrea de acompañarnos hasta el final de la lucha. Es importante mencionar a las personas que nos han dejado, su aportación y valentía en esta lucha debemos reconocerla: Monssen Vidal Aunós, Abogado Pep Manté, Antonio Gil dirigente de la Coordinadora de Apoyo a los encerrados, varios párrocos de las parroquias que nos acogieron, luchadores migrantes que sólo cumplieron una parte de sus sueños, Arcadi Oliveres que se encuentra muy delicado por el cáncer. 

20 años pasaron pero la realidad no estática, y los gobiernos de España lo que te dan con una mano, con la otra te la quitan, la ley de extranjería se ha reformado varias veces, no para mejorar las condiciones de vida de las personas migrantes sino siempre con el objetivo de recortar los derechos, y convertir nuestros cuerpos en cuerpos sólo para trabajar, 800.000 personas existen sin papeles en el 2021, 15 años sin ninguna regularización, por lo que Papeles para Todos y Todas debe continuar en la lucha: 

En los 2005 encierros y ocupación en la Catedral de Barcelona Iglesia del Pi para rechazar el contenido del Reglamento de Extranjería que implementaría el gobierno del PSOE con Zapatero a la cabeza, ese instrumento obliga a tener un contrato de trabajo de un año, los certificados de penales de los países de origen que originan más indefensión y aumenta la economía sumergida. El 2009 marcha a pie de Barcelona a Madrid exigiendo la derogatoria de la ley de Extranjería: se consiguió una mínima flexibilización: No cambiar los certificados de penales a las excolonias inglesas y francesas. 

2010 Se realiza la campaña de Papeles sin Contrato en toda Catalunya, realizando manifestaciones y concentraciones en los lugares más visibles de Barcelona, y visibilizando que la Generalitat tiene competencia en inmigración, la negación de los Ayuntamientos a empadronar con la figura del padron sin domicilio.

2017 encierro en la Iglesia Santa Ana en Barcelona para sensibilizar a la ciudadanía sobre la indiferencia del Ministerio de Justicia sobre el acceso a la Nacionalidad de todas las personas migradas procedentes de África y los países asiáticos, discriminación e indefensión cuando se obliga a realizar los exámenes DELE-A2 y el CCSE que ni los propios políticos conocen sus respuestas.

2018 diversos encierros en Barcelona, en el área metropolitana y Blanes para exigir once puntos como demandas de las personas migrantes y racializadas.

En el 2020 con la pandemia, los diversos colectivos de personas migradas salen a las calles a luchar por sus derechos, el gobierno de Sánchez señala que los trabajos de los migrantes son de carácter esencial, sin embargo, no convoca a ninguna regularización para que las personas sin papeles y estas, puedan enfrentar con más posibilidades una Covid19 que sigue cerrando empresas, restaurantes, y otros negocios, los primeros en quedarse sin trabajo son las personas migrantes con y sin papeles.

Por ello, la lucha por nuestros derechos es de todos los colectivos y colectivas, debe continuar, con más fuerzas que nunca, lo único que garantiza el tener derechos es nuestra decisión de salir a las calles, fortalecer las alianzas, frente a la falta de voluntad política del gobierno más democrático de la historia que nos niega derechos elementales.

¡Papeles para Todos y Todos!

¡Nacionalidad sin exámenes!

PAGAD YA EL SUBSIDIO EXTRAORDINARIO PARA LAS TRABAJADORAS DE HOGAR; INCLUID EN LOS PRESUPUESTOS DE 2021 LA PRESTACIÓN POR DESEMPLEO

El gobierno español acaba de dar la cifra de 23.473 subsidios abonados hasta el mes de septiembre. Por tanto, seis meses después de comenzar el confinamiento y la pérdida de empleos no se habían pagado ni la mitad de las solicitudes, que eran más de 52.000 según los propios datos del SEPE.  Este gobierno no cumple, ha pasado mucho tiempo, ya no hay excusa.

Quedaron fuera del subsidio quienes estaban trabajando en situación irregular, es decir, las que no tienen papeles; otras muchas ni siquiera intentaron pedirlo por falta de información y apoyo para hacerlo.

Estos meses posteriores al confinamiento, en los trabajos de hogar se han seguido perdiéndo empleos de forma total o parcial. Las reducciones de jornada y salario en el trabajo externo están siendo generalizadas.

Por otra parte, muchas personas alojadas en residencias han regresado a sus domicilios para alejarse del peligro de contagio. Se ha incrementado el trabajo de cuidados en régimen interno, sin respeto a normas, sin límites, sin prevención de riesgos laborales, sometido a la autoridad de la parte empleadora y desligado de cualquier control estatal.

Los Presupuestos del Estado para 2021 no prevén acometer la regularización de la situación administrativa de las trabajadoras que son hoy una parte esencial del sistema de cuidados a domicilio; el plan es no perseguirlas pero sí mantenerlas en la economía sumergida durante años, como hasta ahora. 

El Proyecto tampoco prevé reconocer en 2021 la prestación de desempleo para el sector. En la situación actual de incertidumbre para la clase trabajadora y la gente autónoma respecto a su futuro laboral y sus medios de subsistencia está siendo crítica. Esta política es especialmente discriminatoria y afecta en su gran mayoría solo a mujeres. La experiencia del subsidio extraordinario sirve para tener claro que el objetivo no puede ser otro que la igualdad de derechos, sin excepciones. 

No habrá pandemia que nos desmovilice. En esta segunda etapa en la que pueden volver tiempos duros, ya no vale la excusa de que la situación cogió al gobierno por sorpresa; exigimos que no se deje de lado a las trabajadoras de hogar y cuidados. 

Demandamos al gobierno:

  • Abono inmediato de los subsidios extraordinarios pendientes de pago.
  • Regularización ya y control de las condiciones de trabajo de todas.
  • Prestación de desempleo a partir del 1/1/2021.
  • Todos los derechos para las trabajadoras de hogar y cuidados.

Grupo de Acción Política de Trabajadoras de Hogar:

Asociación de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar de Sevilla.

Asociación Nosotras por los Cuidados y Empleo de Hogar- Granada.

Asociación SEDOAC – Madrid

 Asociación ATH-ELE – Bilbao

SINDIHOGAR/SINDILLAR – Barcelona

Asociación Emplead@s de Hogar y Cuidados – Navarra

Emakume Migratu Feministak-sociosanitarias – Bilbao

Asociación MALEN ETXEA – Zumaia

Grupo de Trabajadoras de hogar de Santiago de Compostela

Grupo de Trabajadoras de hogar de SOS Racismo de Gipuzkoa

Bidez Bide, Gipuzkoa

6/11/2020

ENCUENTRO ESTATAL DE ACCIÓN POLÍTICA
TRABAJADORAS DEL HOGAR Y DE LOS CUIDADOS

Barcelona 17-18/10/2020

 

Este finde semana en la ciudad de Barcelona se celebró el Encuentro Estatal de Acción Política de Trabajadoras del Hogar y los Cuidados.

Los días 17 y 18 de octubre de 2020, en el Centre de Cultura de Dones Francesca Bonnemaison, distintas asociaciones del sector de los cuidados y el empleo de hogar, abordaron estrategias para la reivindicación de los derechos laborales y reforzaron vínculos para seguir avanzando en acciones políticas.

La primera cuestión que se hizo presente fue la exigencia del reconocimiento de la existencia de miles de trabajadoras migradas en situación irregular, por una Ley de Extranjería racista, que propicia condiciones de vulnerabilidad que permiten la explotación sin límites, principalmente en el trabajo interno. Volvemos a exigir la Regularización ya y sin condiciones.

Uno de los debates se centró en la problemática del trabajo específico de los cuidados a personas en situación de dependencia, invisibilizado bajo el manto del empleo de hogar. Este tipo de contratación directa a mujeres, en su mayoría migradas y en régimen interno, compensa las carencias de un Estado ausente.

Por lo cual, se propuso como líneas principales la diferenciación entre el trabajo de los cuidados y el trabajo de hogar, exigir una formación y capacitación específicas, así como la sensibilización a la sociedad en general sobre la importancia de este trabajo y de las condiciones laborales de las mujeres. La petición al Estado español y autonómico de poner este tema en la agenda política, incluye la regularización de las condiciones administrativas de las trabajadoras que sostienen las vidas en los domicilios privados.

En relación a la ratificación del C189, se planteó que los derechos pendientes en materia de Seguridad Social y prevención de riesgos laborales, así como la realización efectiva de todos los derechos ya reconocidos formalmente en la legislación española, no pueden esperar a la ratificación del Convenio. Los exigimos ya, y no admitimos que la ratificación pendiente atrase el reconocimiento de la igualdad de derechos. El lema que recogería esta idea es:

“Todos los derechos para todas las trabajadoras, y además el C189”.

Por fin, declaramos que nuestra lucha feminista por la equiparación de derechos en el empleo de hogar es una lucha contra el racismo, el patriarcado y el capitalismo, que exige profundos cambios en la organización social de los cuidados, para que el cuidado sea una actividad que la sociedad reconozca como un deber colectivo.

Grupo de Acción Política de Trabajadoras de Hogar
SINDIHOGAR/SINDILLAR – Barcelona
Asociación de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar de Sevilla
Asociación Nosotras por los Cuidados y Empleo de Hogar – Granada
Asociación SEDOAC – Madrid
Asociación ATH-ELE – Bilbao
Asociación Emplead@s de Hogar y Cuidados – Navarra
EMAKUME MIGRATU FEMINISTAK – Sociosanitarias – Bilbao- Bizkaia
Asociación MALEN ETXEA – Zumaia
Grupo de Trabajadoras de hogar de Santiago de Compostela
Grupo de Trabajadoras de hogar de SOS Racismo de Gipuzkoa
BIDEZ BIDE – GUIPUZKOA

Respecto al Real Decreto-ley 13/2020, de 7 de abril, por el que se adoptan determinadas medidas urgentes en materia de empleo agrario

Hace años que el colectivo migrante venimos luchando en contra de una ley de extranjería racista, misógina, colonial y esclavista. Hace años que el reconocimiento de nuestros derechos nos es negado. Hace tiempo que venimos luchando por permisos de residencia y trabajo, para poder circular libremente en el territorio y poner nuestros saberes a disposición del mismo. Porque esta crisis visibiliza claramente que “la mano de obra” de las personas migrantes es imprescindible para este país y para la comunidad europea; porque nos expone a darnos cuenta de la interdependencia de nuestra especie más allá de nuestros sesgos racistas. 

El Real Decreto publicado hoy se burla de nuestra lucha. Hoy, cuando el sector agrario español no encuentra quienes puedan ocuparse del trabajo pesado, cuando “la mano de obra” extracomunitaria y barata no puede cruzar fronteras, cuando el bienestar español comienza a desestabilizarse porque quienes sostienen sus cimientos no son españoles; hoy, después de enterarse que los extracomunitarios somos quienes mantenemos su economía desde abajo, deciden publicar un decreto flexibilizando contrataciones en el sector agrario con mínimos beneficios y beneficiarios: las personas desempleadas que estén cobrando prestaciones podrán igualmente trabajar sin dejar de cobrarlas, quienes tengan permiso de trabajo que haya expirado dentro del estado de alarma, igualmente podrán ser contratados, y los jóvenes entre 18 y 21 años con permiso de residencia pero sin permiso de trabajo también tendrán la oportunidad. Hoy reconocen parcialmente nuestra existencia en base a sus necesidades.

Y nosotrxs les preguntamos ¿qué pasa con el resto? ¿qué pasa con toda la comunidad marroquí que reside en el territorio Español todo el año y no por temporadas? ¿esas personas acaso no importan?, como no importan las temporeras, como no importan todas las personas que llevan años residiendo en el territorio sin permiso de trabajo, por no lograr un contrato de un año y cuarenta horas. ¿Quién tiene ese contrato en estos momentos de profunda crisis económica?, y reflexionando a un futuro próximo, luego de esta crisis sanitaria (que es y será una profunda crisis de la vida), ¿quién podrá tener un contrato de trabajo de un año y cuarenta horas? ¿acaso podemos negar que las condiciones para regularizar a las personas migrantes se deben adecuar también de manera urgente a la crisis que estamos atravesando?

Nos dicen, y citamos un fragmento del Boletín oficial del estado con fecha de hoy, que

El devenir de la crisis sanitaria hace imprescindible adoptar unas medidas que en condiciones normales no hubieran sido necesarias y que solo pueden ser adoptadas eficazmente mediante un real decreto-ley.

Estas medidas extraordinarias se toman con eficacia cuando afectan el bienestar de sus vidas, de las vidas que parecen ser las que valen la pena preservar (a costa de muchas otras), pero cuando afecta las vidas de los y las trabajadoras migrantes pareciera que los procesos son más largos, que la burocracia es invencible. Porque cuando se trata de las trabajadoras del hogar y los cuidados, se formulan sin pudor reales decretos como el 1620/2011, que con claridad estipula la integración progresiva de las trabajadoras al régimen general de la seguridad social hasta el año 2019 y como muchas del sector ya sabemos lo que sucedió, antes que estuviéramos a meses que se cumplieran esos nueve años de espera, con total impunidad formulan la enmienda 6777 que nos deja esperando la inclusión al Régimen General de la Seguridad Social hasta el año 2024. Años de espera para ver cómo por estos días con total soltura formulan decretos y leyes extraordinarias para salvar su economía que se desmorona a pedazos, porque las personas que la mantenemos estamos siendo afectadas a tal punto que tiene  efectos colaterales en la sociedad europea. 

Lo decimos fuerte y claro: los derechos y la vida de las y los migrantes no dependen y no pueden depender  de las necesidades de mano de obra

Descargua el comunicado de SINDIHOGAR Respecto al real decreto 13_2020

INTERNATIONAL DAY OF
HOUSEHOLD WORKERS

Just a few weeks ago, we released a statement entitled «Promises are not enough, rights as workers, now!«

We then demanded that the Spanish government put all the means to end discrimination in the sector, checking that all the rights already recognized in the laws were fulfilled and that employers be informed of their obligations regarding wages, working hours and breaks. We also asked for the missing rights to be recognized, including protection against labor risks and unemployment benefits. We demanded the regularization of all Social Security contributions from previous years because they had not been adjusted to the minimum wage, due to the responsibility of the Social Security Treasury.

We argued the urgent need to recognize residence-for-work authorization for all immigrant women, domestic and care workers, throughout the State, condemned to the underground economy by the rule of the Immigration Law.

Nothing we asked for was new, it is what we have been demanding over and over again for years. The current government, like the previous ones, considered that there was no rush. Neither to control, nor to equate rights, nor to inform employers, nor to proceed to regularize the situation of those who are solving the problem of dependency house by house, in a private and unrecognized way, covering care needs for that today there is no other way out.

The pandemic arrived, and with it, the precariousness of household employment has appeared with all its harshness. Thousands of workers have suffered the suspension of their contract, a layoff, or have seen their employer die, and are now without unemployment benefits. The protection of their occupational health has been neglected, as it was before the pandemic; they have not been given guidelines or means to protect themselves. In their time off sick due to isolation or contagion, they will earn considerably less than what would correspond, because the government was not in a hurry to fix their contribution bases below what corresponds.

Many women, internal workers, have been forced to accept a huge work overload, some of them unable to leave at all and deprived of their freedom. Confinement has been applied to them in the most radical way because some families have prohibited them from leaving even before the alarm period began. Along these days, these women are being, in unacceptable conditions, an important resource to assist and avoid contagion to the elderly.

Migrant workers who did not want to regularize now have a problem by going out into the streets to go to work because they have not been given any formula that would guarantee their right to move. If they have lost their job they will not have access to benefits.

If there is finally a benefit for the rest of the workers, they will be required to register in the SS to be able to get paid. Nevertheless, it is always known that many of them are not registered and the lack of control of the Labor Inspection, again and again, claimed by the organizations, will now turn against these workers. If the benefit will be calculated on the basis of contributions, the SS Treasury has yet to regularize the contributions of the workers who were not contributing to the minimum wage.

 

WE CLAIM:

1.- The unemployment benefit for those who were registered in the SS, and other measures that guarantee sufficient income for all female workers.

2.- Migrants’ access to all current benefits without any requirement of a regular situation.

3.- Immediate opening of a general process of regularization of all domestic and care workers, without conditions of residence time or hours, at the end of the emergency situation.

4.- Exemption from payment to Social Security in all cases of suspension of contracts during this crisis, under the condition that the workers are readmitted after the emergency.

 

#trabajadorashogarconderechosYA

#houseworkersrightsNOW

 

PROMOTING OUR STATEMENT:

MALEN ETXEA Association – Zumaia

Association of Workers and Domestic Workers of Seville Association We for the Care and Employment of Home – Granada APAMUAC Association – Madrid

SEDOAC Association – Madrid ATH-ELE Association – Bilbao

SINDIHOGAR / SINDILLAR – Barcelona

Association of Home and Care Employees – Navarra SINA KOOP. ELK. TXIKIA

 

March 2020

DÍA INTERNACIONAL DE LAS TRABAJADORAS DE HOGAR

Hace solo unas semanas, lanzábamos un comunicado que llevaba el título “No nos alcanzan las promesas, derechos como trabajadoras, ya!”
Exigíamos entonces al gobierno español que pusiese todos los medios para terminar con la discriminación del sector, controlando que se cumpliesen todos los derechos ya reconocidos en las leyes, y que se informase a los empleadores de sus obligaciones en materia de salario, jornada de trabajo y descansos. Pedíamos también que se reconociesen los derechos que faltan, entre ellos, la protección frente a riesgos profesionales y la prestación de desempleo. Exigíamos la regularización de todas las cotizaciones a la Seguridad Social de años anteriores, porque no se habían ajustado al salario mínimo, por responsabilidad de la Tesorería de la Seguridad Social.
Planteábamos la urgente necesidad de reconocer la autorización de residencia por trabajo para todas las mujeres inmigrantes trabajadoras de hogar y de cuidados, en todo el Estado condenadas a la economía sumergida por imperio de la Ley de Extranjería.
Nada de lo que pedíamos era nuevo, es lo que venimos reivindicando una y otra vez desde hace años. El actual gobierno, como los anteriores, consideró que no había prisa. Ni para controlar, ni para equiparar derechos, ni para informar a los empleadores, ni para proceder a la regularizar la situación de quienes están resolviendo el problema de la dependencia casa por casa, de manera privada y no reconocida, cubriendo necesidades de cuidado para las que a día de hoy no se ofrece otra salida.
Llegó la pandemia, y con ella, ha aparecido con toda su crudeza la precariedad del empleo de hogar. Miles de trabajadoras han sufrido la suspensión de su contrato, un despido, o han visto fallecer a su empleador, y se encuentran ahora sin prestación de desempleo. La protección de la salud laboral de todas ellas ha sido despreciada, como lo era antes de la pandemia; no se les han dado indicaciones ni medios para protegerse. En las bajas debido al aislamiento o al contagio, cobrarán bastante menos de lo que les corresponde, porque tampoco el gobierno tuvo prisa para arreglarles las bases de cotización por debajo de las que les correspondían.
Muchas mujeres, las trabajadoras internas, se han visto obligadas a aceptar una enorme sobrecarga de trabajo, siendo algunas imposibilitadas de salir para nada, privadas de su libertad. A ellas se les ha aplicado el confinamiento de la manera más radical, porque algunas familias les han prohibido salir incluso desde antes de comenzar el periodo de alarma. Ellas están siendo estos días, en condiciones inaceptables, un importante recurso para asistir y evitar el contagio a las personas ancianas.
Las trabajadoras migrantes a las que no se quiso regularizar, tienen ahora un problema para salir a la calle para ir al trabajo porque no se les ha dado ninguna fórmula que les garantizase su derecho a circular. Si han perdido el trabajo no tendrán acceso a las prestaciones.
Si por fin hay una prestación para el resto de trabajadoras, se les exigirá el alta en la SS para poder cobrar, cuando de siempre se sabe que muchas no están dadas de alta, volviéndose ahora contra
las trabajadoras la falta de control de la Inspección de Trabajo, una y otra vez reclamada por las organizaciones. Si la prestación se calculará sobre la base de cotización, la Tesorería de la SS tiene pendiente regularizar las cotizaciones de las trabajadoras que no estaban cotizando por el salario mínimo.

REIVINDICAMOS:

1.- La prestación de desempleo para quienes estaban de alta en la SS, y otras medidas que garanticen ingresos suficientes para todas las trabajadoras.

2.- Acceso de las migrantes a todas las prestaciones actuales sin ninguna exigencia de situación regular.

3.- Apertura inmediata de un proceso general de regularización de todas las trabajadoras de hogar y cuidados, sin condicionamientos de tiempo de residencia, ni de horas, al terminar la situación de emergencia.

4.- Exención de pago a la seguridad social en todos los casos de suspensión de los contratos durante esta crisis, a condición de que las trabajadoras sean readmitidas al pasar la emergencia.

#trabajadorashogarconderechosYA

PROMUEVEN EL COMUNICADO:
Asociación MALEN ETXEA – Zumaia
Asociación de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar de Sevilla
Asociación Nosotras por los Cuidados y Empleo de Hogar – Granada
Asociación APAMUAC – Madrid
Asociación SEDOAC – Madrid
Asociación ATH-ELE – Bilbao
SINDIHOGAR/SINDILLAR – Barcelona
Asociación Emplead@s de Hogar y Cuidados – Navarra
SINA KOOP. ELK. TXIKIA

Marzo, 2020.

20 ANIVERSARIO DE LOS ENCIERROS EN LAS IGLESIAS DE BARCELONA

Hoy hace 20 años las distintas comunidades de inmigrante junto a Papeles para Todos y Todas emprendimos una acción contra el estado español: Exigirle la no deportación de las personas sin papeles que vivían en el estado español antes del 23/01/2001.

15 días de Huelga de hambre y 47 días de lucha y encierro en 10 iglesias de Barcelona y Cornellá, no estábamos solos también habían encierros en otras partes de España, quienes empezaron fueron los y las ecuatorianas cuando murieron muchas personas de Ecuador al ir a trabajar en precarias condiciones; la Coordinadora de Inmigrantes dirigió esa lucha con un objetivo claro de obtener los papeles y eliminar las expulsiones que proponía la reforma en la ley de extranjería 4/2000 con mayoría absoluta en el gobierno.

Se firmó un acuerdo entre los inmigrantes encerrados y la Subdelegación de Gobierno de Barcelona. El significado de ese acuerdo que se vino a denominar Pacto del Pi que recogía todas las demandas de los encerrados y encerradas, por primera vez en la historia se iba a utilizar las figuras del arraigo social, el arraigo laboral, el derecho a las mujeres de denunciar la violencia machista y otros; gracias a nuestro equipo de abogados: Antonia Moyano, Elvira Posada y Pep Manté. La Garantía de los encierros personificada en la figura de Arcadi Oliveres como Presidente de Justicia y Paz, llevó a termino esos acuerdos, realizando un seguimiento de la lista de los encerrados, buscando formas legales para solucionar los problemas de órdenes de expulsión que tenían muchas personas y de igual manera aquellas que tenían problemas judiciales. Ninguna persona se quedó atrás, alcanzamos nuestro objetivo de tener papeles para todos y Todas; el ministro Mariano Rajoy extendió la dotación de los papeles a todo el Estado español, basados en los acuerdos de Barcelona. No hubo “papeles solo para los encerrados” aunque si ha habido una justa prioridad para estos que fueron quienes con su enorme lucha y sacrificio iniciaron este camino; hubo para todos y todas las personas migrantes estaban en España antes del 23 de enero, un indiscutible avance en la lucha antiracista. 

El triunfo de los Encierros se concretó gracias a la solidaridad de catalanes y españoles; a las alianzas que forjamos con organizaciones, entidades, con estudiantes y profesores de diversas universidades. Las voluntarias y voluntarios en cada una de las iglesias que se auto-organizaron, que crearon sus propias estructuras para dar atención, realizar seguimiento a los encerrados y encerradas; alianza que permitió el sostenimiento de los encierros, con voluntad férrea de acompañarnos hasta el final de la lucha. Es importante mencionar a las personas que nos han dejado, su aportación y valentía en esta lucha debemos reconocerla: Monssen Vidal Aunós, Abogado Pep Manté, Antonio Gil dirigente de la Coordinadora de Apoyo a los encerrados, varios párrocos de las parroquias que nos acogieron, luchadores migrantes que sólo cumplieron una parte de sus sueños, Arcadi Oliveres que se encuentra muy delicado por el cáncer. 

20 años pasaron pero la realidad no estática, y los gobiernos de España lo que te dan con una mano, con la otra te la quitan, la ley de extranjería se ha reformado varias veces, no para mejorar las condiciones de vida de las personas migrantes sino siempre con el objetivo de recortar los derechos, y convertir nuestros cuerpos en cuerpos sólo para trabajar, 800.000 personas existen sin papeles en el 2021, 15 años sin ninguna regularización, por lo que Papeles para Todos y Todas debe continuar en la lucha: 

En los 2005 encierros y ocupación en la Catedral de Barcelona Iglesia del Pi para rechazar el contenido del Reglamento de Extranjería que implementaría el gobierno del PSOE con Zapatero a la cabeza, ese instrumento obliga a tener un contrato de trabajo de un año, los certificados de penales de los países de origen que originan más indefensión y aumenta la economía sumergida. El 2009 marcha a pie de Barcelona a Madrid exigiendo la derogatoria de la ley de Extranjería: se consiguió una mínima flexibilización: No cambiar los certificados de penales a las excolonias inglesas y francesas. 

2010 Se realiza la campaña de Papeles sin Contrato en toda Catalunya, realizando manifestaciones y concentraciones en los lugares más visibles de Barcelona, y visibilizando que la Generalitat tiene competencia en inmigración, la negación de los Ayuntamientos a empadronar con la figura del padron sin domicilio.

2017 encierro en la Iglesia Santa Ana en Barcelona para sensibilizar a la ciudadanía sobre la indiferencia del Ministerio de Justicia sobre el acceso a la Nacionalidad de todas las personas migradas procedentes de África y los países asiáticos, discriminación e indefensión cuando se obliga a realizar los exámenes DELE-A2 y el CCSE que ni los propios políticos conocen sus respuestas.

2018 diversos encierros en Barcelona, en el área metropolitana y Blanes para exigir once puntos como demandas de las personas migrantes y racializadas.

En el 2020 con la pandemia, los diversos colectivos de personas migradas salen a las calles a luchar por sus derechos, el gobierno de Sánchez señala que los trabajos de los migrantes son de carácter esencial, sin embargo, no convoca a ninguna regularización para que las personas sin papeles y estas, puedan enfrentar con más posibilidades una Covid19 que sigue cerrando empresas, restaurantes, y otros negocios, los primeros en quedarse sin trabajo son las personas migrantes con y sin papeles.

Por ello, la lucha por nuestros derechos es de todos los colectivos y colectivas, debe continuar, con más fuerzas que nunca, lo único que garantiza el tener derechos es nuestra decisión de salir a las calles, fortalecer las alianzas, frente a la falta de voluntad política del gobierno más democrático de la historia que nos niega derechos elementales.

¡Papeles para Todos y Todos!

¡Nacionalidad sin exámenes!

PAGAD YA EL SUBSIDIO EXTRAORDINARIO PARA LAS TRABAJADORAS DE HOGAR; INCLUID EN LOS PRESUPUESTOS DE 2021 LA PRESTACIÓN POR DESEMPLEO

El gobierno español acaba de dar la cifra de 23.473 subsidios abonados hasta el mes de septiembre. Por tanto, seis meses después de comenzar el confinamiento y la pérdida de empleos no se habían pagado ni la mitad de las solicitudes, que eran más de 52.000 según los propios datos del SEPE.  Este gobierno no cumple, ha pasado mucho tiempo, ya no hay excusa.

Quedaron fuera del subsidio quienes estaban trabajando en situación irregular, es decir, las que no tienen papeles; otras muchas ni siquiera intentaron pedirlo por falta de información y apoyo para hacerlo.

Estos meses posteriores al confinamiento, en los trabajos de hogar se han seguido perdiéndo empleos de forma total o parcial. Las reducciones de jornada y salario en el trabajo externo están siendo generalizadas.

Por otra parte, muchas personas alojadas en residencias han regresado a sus domicilios para alejarse del peligro de contagio. Se ha incrementado el trabajo de cuidados en régimen interno, sin respeto a normas, sin límites, sin prevención de riesgos laborales, sometido a la autoridad de la parte empleadora y desligado de cualquier control estatal.

Los Presupuestos del Estado para 2021 no prevén acometer la regularización de la situación administrativa de las trabajadoras que son hoy una parte esencial del sistema de cuidados a domicilio; el plan es no perseguirlas pero sí mantenerlas en la economía sumergida durante años, como hasta ahora. 

El Proyecto tampoco prevé reconocer en 2021 la prestación de desempleo para el sector. En la situación actual de incertidumbre para la clase trabajadora y la gente autónoma respecto a su futuro laboral y sus medios de subsistencia está siendo crítica. Esta política es especialmente discriminatoria y afecta en su gran mayoría solo a mujeres. La experiencia del subsidio extraordinario sirve para tener claro que el objetivo no puede ser otro que la igualdad de derechos, sin excepciones. 

No habrá pandemia que nos desmovilice. En esta segunda etapa en la que pueden volver tiempos duros, ya no vale la excusa de que la situación cogió al gobierno por sorpresa; exigimos que no se deje de lado a las trabajadoras de hogar y cuidados. 

Demandamos al gobierno:

  • Abono inmediato de los subsidios extraordinarios pendientes de pago.
  • Regularización ya y control de las condiciones de trabajo de todas.
  • Prestación de desempleo a partir del 1/1/2021.
  • Todos los derechos para las trabajadoras de hogar y cuidados.

Grupo de Acción Política de Trabajadoras de Hogar:

Asociación de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar de Sevilla.

Asociación Nosotras por los Cuidados y Empleo de Hogar- Granada.

Asociación SEDOAC – Madrid

 Asociación ATH-ELE – Bilbao

SINDIHOGAR/SINDILLAR – Barcelona

Asociación Emplead@s de Hogar y Cuidados – Navarra

Emakume Migratu Feministak-sociosanitarias – Bilbao

Asociación MALEN ETXEA – Zumaia

Grupo de Trabajadoras de hogar de Santiago de Compostela

Grupo de Trabajadoras de hogar de SOS Racismo de Gipuzkoa

Bidez Bide, Gipuzkoa

6/11/2020

ENCUENTRO ESTATAL DE ACCIÓN POLÍTICA
TRABAJADORAS DEL HOGAR Y DE LOS CUIDADOS

Barcelona 17-18/10/2020

 

Este finde semana en la ciudad de Barcelona se celebró el Encuentro Estatal de Acción Política de Trabajadoras del Hogar y los Cuidados.

Los días 17 y 18 de octubre de 2020, en el Centre de Cultura de Dones Francesca Bonnemaison, distintas asociaciones del sector de los cuidados y el empleo de hogar, abordaron estrategias para la reivindicación de los derechos laborales y reforzaron vínculos para seguir avanzando en acciones políticas.

La primera cuestión que se hizo presente fue la exigencia del reconocimiento de la existencia de miles de trabajadoras migradas en situación irregular, por una Ley de Extranjería racista, que propicia condiciones de vulnerabilidad que permiten la explotación sin límites, principalmente en el trabajo interno. Volvemos a exigir la Regularización ya y sin condiciones.

Uno de los debates se centró en la problemática del trabajo específico de los cuidados a personas en situación de dependencia, invisibilizado bajo el manto del empleo de hogar. Este tipo de contratación directa a mujeres, en su mayoría migradas y en régimen interno, compensa las carencias de un Estado ausente.

Por lo cual, se propuso como líneas principales la diferenciación entre el trabajo de los cuidados y el trabajo de hogar, exigir una formación y capacitación específicas, así como la sensibilización a la sociedad en general sobre la importancia de este trabajo y de las condiciones laborales de las mujeres. La petición al Estado español y autonómico de poner este tema en la agenda política, incluye la regularización de las condiciones administrativas de las trabajadoras que sostienen las vidas en los domicilios privados.

En relación a la ratificación del C189, se planteó que los derechos pendientes en materia de Seguridad Social y prevención de riesgos laborales, así como la realización efectiva de todos los derechos ya reconocidos formalmente en la legislación española, no pueden esperar a la ratificación del Convenio. Los exigimos ya, y no admitimos que la ratificación pendiente atrase el reconocimiento de la igualdad de derechos. El lema que recogería esta idea es:

“Todos los derechos para todas las trabajadoras, y además el C189”.

Por fin, declaramos que nuestra lucha feminista por la equiparación de derechos en el empleo de hogar es una lucha contra el racismo, el patriarcado y el capitalismo, que exige profundos cambios en la organización social de los cuidados, para que el cuidado sea una actividad que la sociedad reconozca como un deber colectivo.

Grupo de Acción Política de Trabajadoras de Hogar
SINDIHOGAR/SINDILLAR – Barcelona
Asociación de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar de Sevilla
Asociación Nosotras por los Cuidados y Empleo de Hogar – Granada
Asociación SEDOAC – Madrid
Asociación ATH-ELE – Bilbao
Asociación Emplead@s de Hogar y Cuidados – Navarra
EMAKUME MIGRATU FEMINISTAK – Sociosanitarias – Bilbao- Bizkaia
Asociación MALEN ETXEA – Zumaia
Grupo de Trabajadoras de hogar de Santiago de Compostela
Grupo de Trabajadoras de hogar de SOS Racismo de Gipuzkoa
BIDEZ BIDE – GUIPUZKOA

Respecto al Real Decreto-ley 13/2020, de 7 de abril, por el que se adoptan determinadas medidas urgentes en materia de empleo agrario

Hace años que el colectivo migrante venimos luchando en contra de una ley de extranjería racista, misógina, colonial y esclavista. Hace años que el reconocimiento de nuestros derechos nos es negado. Hace tiempo que venimos luchando por permisos de residencia y trabajo, para poder circular libremente en el territorio y poner nuestros saberes a disposición del mismo. Porque esta crisis visibiliza claramente que “la mano de obra” de las personas migrantes es imprescindible para este país y para la comunidad europea; porque nos expone a darnos cuenta de la interdependencia de nuestra especie más allá de nuestros sesgos racistas. 

El Real Decreto publicado hoy se burla de nuestra lucha. Hoy, cuando el sector agrario español no encuentra quienes puedan ocuparse del trabajo pesado, cuando “la mano de obra” extracomunitaria y barata no puede cruzar fronteras, cuando el bienestar español comienza a desestabilizarse porque quienes sostienen sus cimientos no son españoles; hoy, después de enterarse que los extracomunitarios somos quienes mantenemos su economía desde abajo, deciden publicar un decreto flexibilizando contrataciones en el sector agrario con mínimos beneficios y beneficiarios: las personas desempleadas que estén cobrando prestaciones podrán igualmente trabajar sin dejar de cobrarlas, quienes tengan permiso de trabajo que haya expirado dentro del estado de alarma, igualmente podrán ser contratados, y los jóvenes entre 18 y 21 años con permiso de residencia pero sin permiso de trabajo también tendrán la oportunidad. Hoy reconocen parcialmente nuestra existencia en base a sus necesidades.

Y nosotrxs les preguntamos ¿qué pasa con el resto? ¿qué pasa con toda la comunidad marroquí que reside en el territorio Español todo el año y no por temporadas? ¿esas personas acaso no importan?, como no importan las temporeras, como no importan todas las personas que llevan años residiendo en el territorio sin permiso de trabajo, por no lograr un contrato de un año y cuarenta horas. ¿Quién tiene ese contrato en estos momentos de profunda crisis económica?, y reflexionando a un futuro próximo, luego de esta crisis sanitaria (que es y será una profunda crisis de la vida), ¿quién podrá tener un contrato de trabajo de un año y cuarenta horas? ¿acaso podemos negar que las condiciones para regularizar a las personas migrantes se deben adecuar también de manera urgente a la crisis que estamos atravesando?

Nos dicen, y citamos un fragmento del Boletín oficial del estado con fecha de hoy, que

El devenir de la crisis sanitaria hace imprescindible adoptar unas medidas que en condiciones normales no hubieran sido necesarias y que solo pueden ser adoptadas eficazmente mediante un real decreto-ley.

Estas medidas extraordinarias se toman con eficacia cuando afectan el bienestar de sus vidas, de las vidas que parecen ser las que valen la pena preservar (a costa de muchas otras), pero cuando afecta las vidas de los y las trabajadoras migrantes pareciera que los procesos son más largos, que la burocracia es invencible. Porque cuando se trata de las trabajadoras del hogar y los cuidados, se formulan sin pudor reales decretos como el 1620/2011, que con claridad estipula la integración progresiva de las trabajadoras al régimen general de la seguridad social hasta el año 2019 y como muchas del sector ya sabemos lo que sucedió, antes que estuviéramos a meses que se cumplieran esos nueve años de espera, con total impunidad formulan la enmienda 6777 que nos deja esperando la inclusión al Régimen General de la Seguridad Social hasta el año 2024. Años de espera para ver cómo por estos días con total soltura formulan decretos y leyes extraordinarias para salvar su economía que se desmorona a pedazos, porque las personas que la mantenemos estamos siendo afectadas a tal punto que tiene  efectos colaterales en la sociedad europea. 

Lo decimos fuerte y claro: los derechos y la vida de las y los migrantes no dependen y no pueden depender  de las necesidades de mano de obra

Descargua el comunicado de SINDIHOGAR Respecto al real decreto 13_2020

INTERNATIONAL DAY OF
HOUSEHOLD WORKERS

Just a few weeks ago, we released a statement entitled «Promises are not enough, rights as workers, now!«

We then demanded that the Spanish government put all the means to end discrimination in the sector, checking that all the rights already recognized in the laws were fulfilled and that employers be informed of their obligations regarding wages, working hours and breaks. We also asked for the missing rights to be recognized, including protection against labor risks and unemployment benefits. We demanded the regularization of all Social Security contributions from previous years because they had not been adjusted to the minimum wage, due to the responsibility of the Social Security Treasury.

We argued the urgent need to recognize residence-for-work authorization for all immigrant women, domestic and care workers, throughout the State, condemned to the underground economy by the rule of the Immigration Law.

Nothing we asked for was new, it is what we have been demanding over and over again for years. The current government, like the previous ones, considered that there was no rush. Neither to control, nor to equate rights, nor to inform employers, nor to proceed to regularize the situation of those who are solving the problem of dependency house by house, in a private and unrecognized way, covering care needs for that today there is no other way out.

The pandemic arrived, and with it, the precariousness of household employment has appeared with all its harshness. Thousands of workers have suffered the suspension of their contract, a layoff, or have seen their employer die, and are now without unemployment benefits. The protection of their occupational health has been neglected, as it was before the pandemic; they have not been given guidelines or means to protect themselves. In their time off sick due to isolation or contagion, they will earn considerably less than what would correspond, because the government was not in a hurry to fix their contribution bases below what corresponds.

Many women, internal workers, have been forced to accept a huge work overload, some of them unable to leave at all and deprived of their freedom. Confinement has been applied to them in the most radical way because some families have prohibited them from leaving even before the alarm period began. Along these days, these women are being, in unacceptable conditions, an important resource to assist and avoid contagion to the elderly.

Migrant workers who did not want to regularize now have a problem by going out into the streets to go to work because they have not been given any formula that would guarantee their right to move. If they have lost their job they will not have access to benefits.

If there is finally a benefit for the rest of the workers, they will be required to register in the SS to be able to get paid. Nevertheless, it is always known that many of them are not registered and the lack of control of the Labor Inspection, again and again, claimed by the organizations, will now turn against these workers. If the benefit will be calculated on the basis of contributions, the SS Treasury has yet to regularize the contributions of the workers who were not contributing to the minimum wage.

 

WE CLAIM:

1.- The unemployment benefit for those who were registered in the SS, and other measures that guarantee sufficient income for all female workers.

2.- Migrants’ access to all current benefits without any requirement of a regular situation.

3.- Immediate opening of a general process of regularization of all domestic and care workers, without conditions of residence time or hours, at the end of the emergency situation.

4.- Exemption from payment to Social Security in all cases of suspension of contracts during this crisis, under the condition that the workers are readmitted after the emergency.

 

#trabajadorashogarconderechosYA

#houseworkersrightsNOW

 

PROMOTING OUR STATEMENT:

MALEN ETXEA Association – Zumaia

Association of Workers and Domestic Workers of Seville Association We for the Care and Employment of Home – Granada APAMUAC Association – Madrid

SEDOAC Association – Madrid ATH-ELE Association – Bilbao

SINDIHOGAR / SINDILLAR – Barcelona

Association of Home and Care Employees – Navarra SINA KOOP. ELK. TXIKIA

 

March 2020

DÍA INTERNACIONAL DE LAS TRABAJADORAS DE HOGAR

Hace solo unas semanas, lanzábamos un comunicado que llevaba el título “No nos alcanzan las promesas, derechos como trabajadoras, ya!”
Exigíamos entonces al gobierno español que pusiese todos los medios para terminar con la discriminación del sector, controlando que se cumpliesen todos los derechos ya reconocidos en las leyes, y que se informase a los empleadores de sus obligaciones en materia de salario, jornada de trabajo y descansos. Pedíamos también que se reconociesen los derechos que faltan, entre ellos, la protección frente a riesgos profesionales y la prestación de desempleo. Exigíamos la regularización de todas las cotizaciones a la Seguridad Social de años anteriores, porque no se habían ajustado al salario mínimo, por responsabilidad de la Tesorería de la Seguridad Social.
Planteábamos la urgente necesidad de reconocer la autorización de residencia por trabajo para todas las mujeres inmigrantes trabajadoras de hogar y de cuidados, en todo el Estado condenadas a la economía sumergida por imperio de la Ley de Extranjería.
Nada de lo que pedíamos era nuevo, es lo que venimos reivindicando una y otra vez desde hace años. El actual gobierno, como los anteriores, consideró que no había prisa. Ni para controlar, ni para equiparar derechos, ni para informar a los empleadores, ni para proceder a la regularizar la situación de quienes están resolviendo el problema de la dependencia casa por casa, de manera privada y no reconocida, cubriendo necesidades de cuidado para las que a día de hoy no se ofrece otra salida.
Llegó la pandemia, y con ella, ha aparecido con toda su crudeza la precariedad del empleo de hogar. Miles de trabajadoras han sufrido la suspensión de su contrato, un despido, o han visto fallecer a su empleador, y se encuentran ahora sin prestación de desempleo. La protección de la salud laboral de todas ellas ha sido despreciada, como lo era antes de la pandemia; no se les han dado indicaciones ni medios para protegerse. En las bajas debido al aislamiento o al contagio, cobrarán bastante menos de lo que les corresponde, porque tampoco el gobierno tuvo prisa para arreglarles las bases de cotización por debajo de las que les correspondían.
Muchas mujeres, las trabajadoras internas, se han visto obligadas a aceptar una enorme sobrecarga de trabajo, siendo algunas imposibilitadas de salir para nada, privadas de su libertad. A ellas se les ha aplicado el confinamiento de la manera más radical, porque algunas familias les han prohibido salir incluso desde antes de comenzar el periodo de alarma. Ellas están siendo estos días, en condiciones inaceptables, un importante recurso para asistir y evitar el contagio a las personas ancianas.
Las trabajadoras migrantes a las que no se quiso regularizar, tienen ahora un problema para salir a la calle para ir al trabajo porque no se les ha dado ninguna fórmula que les garantizase su derecho a circular. Si han perdido el trabajo no tendrán acceso a las prestaciones.
Si por fin hay una prestación para el resto de trabajadoras, se les exigirá el alta en la SS para poder cobrar, cuando de siempre se sabe que muchas no están dadas de alta, volviéndose ahora contra
las trabajadoras la falta de control de la Inspección de Trabajo, una y otra vez reclamada por las organizaciones. Si la prestación se calculará sobre la base de cotización, la Tesorería de la SS tiene pendiente regularizar las cotizaciones de las trabajadoras que no estaban cotizando por el salario mínimo.

REIVINDICAMOS:

1.- La prestación de desempleo para quienes estaban de alta en la SS, y otras medidas que garanticen ingresos suficientes para todas las trabajadoras.

2.- Acceso de las migrantes a todas las prestaciones actuales sin ninguna exigencia de situación regular.

3.- Apertura inmediata de un proceso general de regularización de todas las trabajadoras de hogar y cuidados, sin condicionamientos de tiempo de residencia, ni de horas, al terminar la situación de emergencia.

4.- Exención de pago a la seguridad social en todos los casos de suspensión de los contratos durante esta crisis, a condición de que las trabajadoras sean readmitidas al pasar la emergencia.

#trabajadorashogarconderechosYA

PROMUEVEN EL COMUNICADO:
Asociación MALEN ETXEA – Zumaia
Asociación de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar de Sevilla
Asociación Nosotras por los Cuidados y Empleo de Hogar – Granada
Asociación APAMUAC – Madrid
Asociación SEDOAC – Madrid
Asociación ATH-ELE – Bilbao
SINDIHOGAR/SINDILLAR – Barcelona
Asociación Emplead@s de Hogar y Cuidados – Navarra
SINA KOOP. ELK. TXIKIA

Marzo, 2020.

DEMANDAS DE LAS TRABAJADORAS DEL HOGAR Y LOS CUIDADOS ANTE LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Barcelona, 24 de marzo 2020.

 

Dicen que somos 700 mil trabajadoras del hogar y los cuidados, nosotras decimos somos muchas más. Estamos las internas sin que nos dejen cotizar, o tener contratos, estamos las sin papeles que no entramos en ninguna estadística. ¡Somos muchas más!

Somos las que están fuera de las coberturas del sistema del Régimen General. Las que estamos en un sistema especial, porque somos muy especiales para este sistema y somos tan especiales que hacemos que se mueva el mundo cuidando. Las que cuidan de vuestros hijxs y de los nuestrxs, las que cuidan de vuestros padres, cocinan para vuestras familias mientras regamos el jardín, o vamos limpiando de aquí para allá, sacan a pasear a vuestros perros, y hacemos todo aquello que este sistema quiere tener, pero no que no asume sostener y cuidar.

Por eso, estamos en un Sistema Especial, que no permite cobrar el paro como cualquier otro trabajador o trabajadora. Tener contrato escrito en una casa no nos da el derecho a tener Ayuda Familiar, por no tener desempleo. Como tampoco tenemos una jubilación digna, o se nos complica acceder al derecho a prestaciones por maternidad, enfermedad o accidentes laborales. Que mucho daño causa a nuestros cuerpos y tan poco cuidados están por este sistema.

Estamos concluyendo la primera semana de cuarentena y las dificultades que como sociedad debemos afrontar son inmensas y serán colectivas o no serán. Pero más inmensas son cuando quedarse en casa no es una opción. O quizás sí lo sea: bajo la pena de no cobrar, de no pagar, de no comer. Las políticas lanzadas desde el gobierno como paliativo ante el caos, una vez más, lejos de incluirnos, nos excluye; lejos de nombrarnos, nos oculta: hacer cuarentena se convierte una vez más en un privilegio de clase y raza. ¿Qué pasa con toda la economía sumergida e informal que ha generado este sistema? ¿Qué pasa con nuestras compañeras sin papeles que siempre han pagado impuestos, servicios, y aunque no quieran asumirlo son parte de las que sostienen la economía de todos los españoles?

Nuestro sector del trabajo del hogar y de los cuidados tiene complejidades por la discriminación de unas leyes clasistas, racistas y patriarcales. En esta situación de pandemia en que nos encontramos, las dificultades que enfrentamos son mayores porque ningunas de las respuestas que se han tomado en cuanto a los trabajadores y trabajadoras dentro del Régimen General nos cubren. Nos encontramos especialmente desprotegidas en términos de salud laboral, difícilmente podremos disponer de los equipos de protección individual, como está sucediendo, donde muchas no tenemos para comprarlos y a muchas otras tampoco las familias lo facilitan. Donde muchas de nosotras ya hemos perdido más del 90% de nuestros ingresos de este mes, ya que las que cobramos por horas, nos están pidiendo que no vayamos a las casas a trabajar, sin tener ningún tipo de paliativo ni desde el gobierno, ni desde las familias que se lo pueden permitir para cubrir esta falta de ingreso, como está pasando en otros sectores.

Ante tanta precariedad, exacerbada por la crisis, desde Sindillar y desde las trabajadoras del hogar y los cuidados mediante esta carta abierta, manifestamos nuestras demandas, como ya están haciendo otras compañeras de muchos colectivos, para sumar y exigir:

  1. Que existan medidas como los EXPEDIENTES DE REGULACIÓN TEMPORAL DE EMPLEO (ERTE) para las trabajadoras del hogar y los cuidados, que se encuentren cotizando, como excepción al igual que los autónomos.
  2. Que las familias que tienen cuidadoras, reciban bonificaciones de Seguridad u otros mecanismos de ayuda para que puedan seguir pagando los servicios sin sentir un costo más a sus Hablamos de las familias con bajos ingresos y que no pueden prescindir de estos servicios por fuerza mayor.
  3. Que se adopten medidas para las personas que circulan en las calles en condiciones de trabajadoras precarias y que se encuentran en la economía sumergida, que se brinde un papel que puedan circular libremente, sin mostrar ningún tipo de documentación. Este papel puede ser extendido por las trabajadoras
  4. Que se otorguen en los centros de punto de información de cuidados a las familias y no sólo a las trabajadoras del hogar y los cuidados equipos de equipo de protección adecuado con protocolos para evitar el contagio como ocurre con el personal sanitario, facilitar medios de desplazamiento considerando que cuidan, en muchos casos, a personas solas que no se pueden quedar sin esta atención.
  5. Derecho a la Tener protección de salud laboral, ya que se trata de una actividad de riesgo y sin embargo esa protección queda excluida en el Sistema Especial.
  6. Solicitamos el proceso de Regulación Extraordinaria ya, de las personas sin papeles, para que como dice este gobierno nadie se quede atrás. Como se han hecho en otras circunstancias, otorgando permisos de residencia y trabajo

Hartas de que los gobiernos de cualquier partido o color miren a otro lado, hartas de demagogia política, queremos respuestas concretas políticas ante esta crisis no sólo sanitaria sino económica que ya estamos viviendo las trabajadoras del hogar y los cuidados.

Aquí estamos para escuchar propuestas, ya les hemos dado muchas respuestas, confiamos en que pueden ser más creativos y actuar.

Cuando quieran hacer algo digno para las que cuidan, aquí nos tienen mientras tanto, nosotras seguimos y seguiremos cuidando la vida.

DEMANDES DE LES TREBALLADORES DE LA LLAR I DE LES CURES DAVANT LA CRISI DEL CORONAVIRUS

Barcelona 24 de març 2020

Diuen que som 700 mil treballadores de la llar i de les cures, nosaltres diem que en som moltes més. També som les internes que no ens deixen cotitzar, o tenir contractes, també som les sense papers que no entrem en cap estadística. Som moltes més!
Som les que estan fora de les cobertures de sistema del Règim general. Les que estem en un sistema especial, perquè som molt especials per a aquest sistema i som tan especials que fem que es mogui el món cuidant. Les que tenen cura dels vostres fillxs i dels nostres, les que tenim cura dels vostres pares, cuinem per a les vostres famílies mentre reguem el jardí, o anem netejant d’aquí cap allà, traiem a passejar als vostres gossos, i fem tot allò que aquest sistema vol tenir, però que no assumeix sostenir-lo i cuidar- lo.

 Per això estem en un sistema especial, que no permet que cobrem l’atur com a qualsevol altre/a treballador o treballadora. Tenir contracte escrit en una casa no ens dona el dret a tenir ajuda familiar, perquè no tenim atur. Com tampoc tenim una jubilació digna, o se’ns complica accedir al dret a prestacions per maternitat, per malaltia o per accidents laborals, cosa que causa molt de mal als nostres cossos, tan poc cuidats estan per aquest sistema. Estem concloent la primera setmana de quarantena i les dificultats que com a societat hem d’afrontar són immenses i seran col·lectives o no seran. Però més immenses són quan quedar-se a casa no és una opció. O potser sí que ho sigui: sota la pena de no cobrar, de no pagar, de no menjar. Les polítiques llançades des del govern com a pal·liatiu davant del caos, un cop més, lluny de incloure’ns, ens exclou; lluny d’anomenar-nos, ens oculta: fer quarantena es  converteix una vegada més en un privilegi de classe i raça. Què passa amb tota l’economia submergida i informal que ha generat aquest sistema? Què passa amb les nostres companyes sense papers que sempre han pagat impostos, serveis i, encara que no ho vulgui assumir, són part de les que sostenen l’economia de tots els espanyols? El nostre sector, el de les tasques de la llar i de les cures, té complexitats per la discriminació d’unes lleis classistes, racistes i patriarcals. En aquesta situació de pandèmia en què ens trobem, les dificultats amb les que ens enfrontem són superiors perquè cap de les respostes que s’han pres pel que fa als treballadors i les treballadores dins de l’Règim General ens cobreixen. Ens trobem especialment desprotegides en termes de salut laboral, difícilment podrem  disposar dels equips de protecció individual, com ja està succeint, on moltes no tenim ni per comprar-los i a moltes altres tampoc les famílies ens els faciliten. On moltes de nosaltres ja hem perdut més del 90% dels nostres ingressos d’aquest mes, ja que, a les que cobrem per hores, ens estan demanant que no anem a les cases a treballar, sense tenir cap tipus de pal·liatiu ni des del govern, ni des de les famílies que s’ho poden permetre per cobrir aquesta manca d’ingrés, com sí que està passant en altres sectors.
Davant de tanta precarietat, exacerbada per la crisi, des de Sindillar, i des de les treballadores de la llar i de les cures, mitjançant aquesta carta oberta, manifestem les nostres demandes, com ja estan fent altres companyes de molts col·lectius, per sumar i exigir:

1. Que hi hagi mesures com els EXPEDIENTS DE REGULACIÓ TEMPORAL D’OCUPACIÓ (ERTO) per a les treballadores de la llar i de les cures que es troben cotitzant, com a excepció, igual que en el cas dels autònoms.
2. Que les famílies que tenen cuidadores rebin bonificacions de la Seguretat social o d’altres mecanismes d’ajuda perquè puguin seguir pagant els serveis sense suportar un cost més a l’esquena. Parlem de les famílies amb baixos ingressos i que no poden prescindir d’aquests serveis per força major.
3. Que s’adoptin mesures per a les persones que circulen pels carrers en condicions de treballadores precàries i que es troben en l’economia submergida i que es proporcioni un document per a què puguin circular lliurement, sense mostrar cap tipus de documentació. Aquest document podria ser estès per les treballadores socials.
4. Que s’atorguin als centres de punt d’informació de cures a les famílies, i no només a les treballadores de la llar i les cures, equips de protecció adequat amb protocols per evitar el contagi com passa amb el personal sanitari; que esfacilitin mitjans de desplaçament considerant que, en molts casos, tenen cura de persones soles que no es poden quedar sense aquesta atenció.
5. Dret a la sanitat. Tenir protecció de salut laboral, ja que es tracta d’una activitat de risc i no obstant això aquesta protecció queda exclosa en el Sistema especial. 
6. Sol·licitem JA el procés de regulació extraordinària de les persones sense papers, perquè com diu aquest govern “ningú es quedi enrere”. Com, d’altra banda, ja s’ha fet en d’altres circumstàncies, atorgant permisos de residència i treball.

Fartes que els governs de qualsevol partit o color mirin cap a un altre costat, fartes de la demagògia política, volem respostes polítiques concretes davant d’aquesta crisi no només sanitària sinó econòmica que ja estem vivint les treballadores de la llar i les cures.

Aquí estem per escoltar propostes, ja els hem donat moltes respostes, confiem que puguin ser més creatius i actuar.
Quan vulguin fer alguna cosa digna per a les que tenen cura, aquí ens tenen.

Mentrestant, nosaltres seguim i seguirem tenint cura de la vida.

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